Congelar puede ayudarnos a organizar mejor las comidas, aprovechar los ingredientes que tenemos en casa y reducir el desperdicio. Sin embargo, saber qué alimentos se pueden congelar es tan importante como conocer cuáles pierden textura, sabor o calidad cuando los sometemos a bajas temperaturas.
Cuando compramos productos frescos, muchas veces surge la misma duda: ¿podemos congelarlos directamente?, ¿hay que prepararlos antes?, ¿qué ocurre con la fruta, las verduras o los huevos?
La congelación es un método seguro de conservación siempre que se realice correctamente. Como referencia, los alimentos congelados deben mantenerse a -18 ºC o menos. A esa temperatura se frena el crecimiento de los microorganismos, aunque congelar no significa eliminarlos.
¿Qué alimentos se pueden congelar sin problemas?
La lista es bastante amplia. Carnes, pescados, pan, verduras, legumbres, fruta y numerosos platos cocinados pueden conservarse mediante congelación, aunque el resultado dependerá del alimento y de cómo lo preparemos previamente.
Carne y pollo: mejor congelarlos cuanto antes
La carne fresca se puede congelar, pero es recomendable hacerlo cuando se encuentra en buenas condiciones y no esperar a que esté cerca de estropearse.
Podemos dividir piezas grandes en raciones antes de introducirlas en el congelador. Así evitaremos descongelar una cantidad superior a la que necesitamos.
Además, conviene utilizar bolsas o recipientes aptos para congelación, retirar el exceso de aire y anotar la fecha. Esto nos permitirá controlar mejor lo que tenemos almacenado.
¿Se puede congelar carne picada?
Sí, pero precisamente por estar picada tiene una superficie de contacto mayor y requiere una manipulación especialmente cuidadosa. Lo ideal es congelarla pronto, bien protegida y distribuida en porciones finas, que después resultarán más sencillas de descongelar.
Cómo congelar pescado correctamente
El pescado también puede congelarse, preferiblemente limpio y dividido según el uso que vayamos a darle.
Es importante diferenciar, además, la congelación destinada simplemente a conservarlo de la congelación necesaria para prevenir determinados riesgos cuando vamos a consumir pescado crudo o sometido a preparaciones insuficientes frente a parásitos como el anisakis. En estos casos existen requisitos específicos de temperatura y tiempo.
Para un uso doméstico habitual, podemos pedir consejo en nuestra pescadería sobre la mejor forma de conservar cada pieza según su especie, corte y preparación posterior.
¿Podemos congelar frutas y verduras?
Sí, aunque aquí encontramos algunos de los mayores cambios de textura.
Muchas verduras toleran bien la congelación, especialmente cuando después van a utilizarse en cremas, sopas, guisos o salteados. Algunas pueden beneficiarse de un escaldado previo antes de congelarlas.
La fruta también puede congelarse. Plátano, frutos rojos, mango o melocotón, por ejemplo, pueden resultar muy útiles posteriormente para preparar batidos, compotas o postres.
El problema aparece cuando esperamos recuperar exactamente la misma textura que tenía el producto fresco.
Alimentos que no conviene congelar
Que un alimento pueda introducirse físicamente en el congelador no significa que el resultado sea bueno.
AESAN señala entre los alimentos que pueden perder considerablemente sus cualidades de sabor o textura algunas frutas y verduras destinadas a consumirse crudas, como la lechuga o el tomate, además de las patatas, la mayonesa, los alimentos fritos o determinados productos con un contenido elevado en grasa.
Por ejemplo, una hoja de lechuga contiene mucha agua. Al congelarse se forman cristales y, una vez descongelada, pierde gran parte de su textura crujiente. Algo parecido sucede con otros vegetales que queremos consumir crudos.
Los huevos con cáscara tampoco deben congelarse de esta forma. Si queremos aprovecharlos, una alternativa es batirlos previamente y congelarlos en un recipiente adecuado.
Cómo congelar alimentos correctamente
Más allá de saber qué podemos congelar, hay varias prácticas que marcan la diferencia:
- Congelar los alimentos lo antes posible y siempre antes de su fecha de caducidad.
- Utilizar envases o bolsas adecuados y bien cerrados.
- Dividir los alimentos en las raciones que vayamos a consumir.
- Indicar el contenido y la fecha de congelación.
- Evitar introducir alimentos todavía calientes en el congelador.
- Mantener una temperatura estable de -18 ºC o inferior.
Organizar el congelador por categorías también nos ayuda a saber qué tenemos disponible y evita que los alimentos permanezcan olvidados durante meses.
Cómo descongelar alimentos de forma segura
Tan importante como congelar correctamente es saber cómo descongelar alimentos.
La opción recomendada es hacerlo en el frigorífico. De esta forma, el alimento se mantiene a una temperatura controlada durante el proceso. AESAN también contempla otros métodos, como el microondas o el agua fría en determinadas condiciones, especialmente cuando el alimento se cocina inmediatamente después.
Lo que debemos evitar es dejar durante horas alimentos perecederos descongelándose sobre la encimera.
Aprovechar mejor los alimentos empieza por conservarlos bien
Aprender qué alimentos se pueden congelar y cuáles no nos permite planificar las comidas, mantener mejor las cualidades de los ingredientes y reducir el desperdicio.
Carne, pescado, pan, numerosas frutas y verduras o platos preparados pueden convertirse en grandes aliados del congelador si los envasamos y descongelamos correctamente. Otros productos, en cambio, es preferible consumirlos frescos para disfrutar de su textura y sabor.
Cuando tengamos dudas sobre una pieza concreta de carne, pescado, fruta o verdura, también podemos consultar a los profesionales especializados del Mercado de Orcasitas y adaptar la conservación al producto que acabamos de llevarnos a casa.
Preguntas frecuentes sobre alimentos congelados
¿Se puede congelar un alimento el día que caduca?
Lo recomendable es no esperar hasta el último momento. Los alimentos con fecha de caducidad deben congelarse antes de que esta venza y, preferiblemente, tan pronto como sepamos que no vamos a consumirlos a tiempo.
¿Congelar los alimentos elimina las bacterias?
No. La congelación detiene o ralentiza la actividad de muchos microorganismos, pero no necesariamente los destruye. Cuando el alimento se descongela, estos pueden volver a multiplicarse si encuentran condiciones adecuadas.
¿Es mejor descongelar los alimentos en la nevera?
Sí. Para la mayoría de alimentos perecederos, el frigorífico es la opción más segura, ya que permite mantener una temperatura controlada durante la descongelación.