Cuando empieza a refrescar y volvemos a encender la calefacción, podemos encontrarnos con un problema habitual: el radiador está frío por arriba, calienta de forma irregular o hace ruidos de gorgoteo. En muchos casos, estas señales apuntan a aire acumulado en el circuito, que dificulta la circulación del agua caliente y hace que el radiador no reparta bien el calor.
Conviene tener a mano un recipiente, un paño y la herramienta adecuada. Si necesitamos una llave específica u otras piezas en ferretería, podemos comprobar qué necesitamos según el tipo de radiador.
Radiador frío por arriba: ¿por qué ocurre?
En un sistema de calefacción por agua, el agua caliente debe circular correctamente. Con el tiempo pueden formarse bolsas de aire que se acumulan en las zonas altas. Por eso, una señal característica es notar la parte inferior caliente y la superior más fría.
También podemos escuchar burbujeos o gorgoteos. Cuando un radiador hace ruido y no calienta uniformemente, purgarlo puede ser el primer paso antes de pensar en una avería más compleja.
No todos los problemas se deben al aire. Si continúa frío después del purgado, puede haber una válvula cerrada, un detentor mal regulado o un desequilibrio del sistema.
Cómo saber si hay que purgar un radiador
Si el radiador no calienta bien en toda su superficie, especialmente si está más frío arriba, es probable que haya aire en su interior. Otras pistas son los sonidos de gorgoteo, el calentamiento lento y las zonas frías.
Como mantenimiento preventivo, conviene revisar los radiadores antes de comenzar la temporada de calefacción, especialmente tras varios meses sin utilizarlos.
Cómo purgar un radiador correctamente paso a paso
Purgar consiste en dejar salir el aire atrapado hasta que el agua vuelva a ocupar correctamente el interior. Para hacerlo con seguridad, debemos trabajar con la calefacción apagada y el radiador frío.
1. Localizamos el purgador
Suele estar en la parte superior lateral. Según el modelo, necesitaremos una llave de purga o una herramienta compatible. Colocamos debajo un recipiente y protegemos la zona con un paño.
2. Abrimos la válvula poco a poco
Giramos el purgador lentamente. Al principio escucharemos cómo sale el aire. No necesitamos abrirlo por completo: basta con permitir que escape de forma controlada.
¿Cuándo debemos cerrar el purgador?
Cuando deje de salir aire y aparezca un flujo de agua continuo, sin burbujas ni gorgoteos, cerramos la válvula sin forzarla. Podemos repetir el proceso en otros radiadores con los mismos síntomas.
3. Revisamos la presión de la caldera
Tras purgar, comprobamos el manómetro y seguimos las indicaciones del fabricante. Como referencia habitual, muchos sistemas domésticos trabajan alrededor de 1 a 1,5 bar en frío, aunque el valor correcto depende del equipo.
Errores frecuentes al purgar los radiadores
Uno de los fallos más habituales es realizar el proceso con la calefacción encendida. También debemos evitar abrir demasiado el purgador o apretar la válvula con demasiada fuerza.
Otro error es asumir que cualquier radiador que no calienta bien necesita purgado. Si está frío por completo o vuelve a acumular aire, conviene revisar otras causas.
¿Qué hacer si el radiador sigue sin calentar?
Si después de purgarlo el problema continúa, comprobaremos que las válvulas estén abiertas. También puede ser necesario revisar el detentor o realizar un equilibrado hidráulico para repartir mejor el caudal.
Si aparecen fugas, caídas repetidas de presión o ruidos persistentes, debemos recurrir a un profesional. Una avería de la caldera o del circuito requiere diagnóstico técnico.
Preparar la calefacción antes del frío evita sorpresas
Revisar los radiadores antes del invierno nos permite detectar pequeños fallos antes de necesitar la calefacción a diario. Si encontramos un radiador frío por arriba o con ruidos, merece la pena comprobar si necesita purgado antes de subir el termostato.
Siguiendo el proceso con calma, podemos dejar la calefacción preparada para los meses fríos. Y si necesitamos identificar una llave, un adaptador o una pieza concreta, podemos consultar en una ferretería qué opción corresponde a nuestro radiador antes de intervenir.
Preguntas frecuentes sobre radiadores y purgado
¿Cuándo es mejor purgar los radiadores?
Lo más práctico es revisarlos antes de utilizar la calefacción, al inicio del otoño. También debemos purgarlos si aparecen gorgoteos o zonas frías arriba.
¿Por qué mi radiador está frío arriba y caliente abajo?
Una causa frecuente es la acumulación de aire en la parte superior. El purgado permite expulsarlo y recuperar una distribución más uniforme del calor.
¿Qué pasa si purgo el radiador y sigue frío?
El origen puede estar en las válvulas, el detentor, el caudal o el equilibrado de la instalación. Si no identificamos la causa con seguridad, conviene solicitar una revisión profesional.